Construir una secuencia de correos de prospección B2B
· E-mailing · 5 min
Un correo en frío aislado falla en la mayoría de sus objetivos: el prospecto estaba ocupado, ausente o no estaba listo. Una secuencia bien construida multiplica las posibilidades sin acosar. Pero mal orquestada se convierte en spam. Así se construye.
Ángulos, no repeticiones
Cada correo de la secuencia debe aportar un ángulo nuevo (un caso, una idea, una pregunta) y no repetir el primer mensaje. Repetir «retomo mi correo anterior» cansa y hace que lo marquen como spam. Variar el ángulo da al prospecto varias razones para responder.
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Saber terminar
El último correo de la secuencia cierra limpiamente: «No insisto; volveré a contactarle si su situación cambia». Esta salida respetuosa deja una buena impresión y una puerta abierta. Una secuencia que nunca termina agota al prospecto y daña la reputación del remitente.
- ¿Cuántos correos como máximo?
- Cinco es un tope razonable. Más allá, el rendimiento marginal es bajo y el riesgo de molestar, alto. Mejor una secuencia corta y de calidad que una larga y agotadora.
- ¿Qué intervalo dejar entre dos correos?
- De tres a cinco días al principio de la secuencia, algo más hacia el final. El espaciado muestra respeto por el tiempo del prospecto y evita el efecto acoso.
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