Verificar los datos antes de prospectar
· Datos · 5 min
Lanzar una campaña con una lista sin verificar es apostar por correos que rebotan, puestos que ya no existen y empresas mal identificadas. El coste no se ve de inmediato, pero se paga en entregabilidad y en credibilidad. Así se verifica antes de enviar.
Los tres controles básicos
El correo debe ser válido y estar operativo, el puesto debe corresponder a la función buscada y la empresa debe existir y encajar con su objetivo. Si falla uno solo de los tres, se desperdicia el contacto. Estas verificaciones se hacen en parte de forma automática y en parte a ojo sobre una muestra.
La degradación natural de los datos, o data decay B2B, explica por qué una lista abandonada se deteriora rápido; de ahí la importancia de verificar en el momento de enviar.
Probar antes de generalizar
Envíe primero a una muestra pequeña y observe: tasa de rebote, respuestas, bajas. Si los rebotes superan un umbral, pare y corrija antes de continuar. Esta disciplina protege la reputación del remitente, que se reconstruye despacio una vez dañada.
- ¿Qué tasa de rebote es aceptable?
- Manténgala muy baja. Superado un porcentaje bajo, hay que limpiar la lista. Una tasa alta alerta a los filtros antispam y degrada su entregabilidad futura.
- ¿Hay que verificarlo todo manualmente?
- No: automatice la validación técnica de los correos y contraste los puestos con una fuente. Reserve la verificación manual para una muestra y para las cuentas estratégicas.
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